
La Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoíca) llamó la atención de los industriales de la papa para que conozcan el patrimonio genético que custodia la entidad. Así, no menos de 400 variedades de papa están guardadas en el banco de germoplasma de la entidad, listas para suplir las necesidades de los empresarios o de quienes quieran cultivarlas.
De esta forma, al usarse este patrimonio genético vegetal del país, podrían suplirse las importaciones y aprovechar cualidades hasta ahora desconocidas de las papas nativas colombianas. Ahora, de las 400 anotadas, una muestra de 60 fue caracterizada morfológicamente por los investigadores de la corporación, teniendo en cuenta las plantas, las flores, los frutos y los tubérculos.
"Las papas nativas estudiadas tienen otras características, además de las anotadas, que las harían apetecidas por la industria procesadora de hojuelas y papa a la francesa", dice un informe del tema, presentado por los investigadores de Corpoíca. Los análisis también determinaron que las papas nativas son más nutritivas que las comerciales.
Así, las papas nativas de colores amarillos poseen un alto contenido de vitamina C; las coloreadas de rosado, rojo o morado tienen sustancias, como antocianinas y flavonoides, que previenen enfermedades degenerativas, y mientras más oscura sea la pulpa, mayor es la cantidad de antioxidantes que suministran.
Los investigadores también se dedicaron a descubrir las propiedades gastronómicas, lavando, pelando y cocinando las papas. En este ejercicio culinario-científico, se determinó que 15% son apropiadas para ensaladas, 35% para usos múltiples, el 31% pueden utilizarse para hacer puré o asar al horno y el 19% son las más aptas para obtener un puré.
Al igual que los demás países andinos, Colombia es considerada un país de tradición papera, material genético que está hoy en el Banco de Germoplasma, en el Centro de Investigación Tibaitatá, en el municipio de Mosquera (Cundinamarca).