
Franc Ponti, gurú de la innovación en Iberoamérica clausuró la jornada académica de Innoval 2010: Innovación para la industria de alimentos, una experiencia que dejó grandes satisfacciones a patrocinadores, invitados y asistentes.
El reconocido conferencista español es, sin lugar a dudas, uno de los intelectuales con mayor claridad en la innovación empresarial. Franc Ponti considera en primer lugar que no existe una necesidad mayor de un sector económico más que otro frente al tema, porque las empresas deben desde su punto de vista, hacer un esfuerzo en innovación para poder subsistir ante los avatares que encuentran en el mercado.
Sin titubeos, el español considera que la innovación es un estilo de vida porque si no se regulariza, si no se sistematiza una creatividad espontánea aunque sea buena no es una acción suficiente. “Hay que crear un sistema que constantemente innove pero no es por hacerlo simplemente, sino que hay que juntarlo todo para crear un modelo integral e inteligente para que sea capaz de innovar”, asegura.
La creatividad desde su percepción es una capacidad con la que todos los seres humanos están dotados en mayor o menor grado, para la generación de ideas. Mientras que por el otro lado se encuentra la innovación que es un proceso empresarial capaz de convertir esa buena idea en un producto o servicio que adquiere un valor para la empresa como para un público específico que se beneficiará de ella.
Para Ponti, la innovación es un tema que algunas compañías no visualizan de la forma correcta. “Hay empresas que oyen hablar de innovación y creen que deben dedicarse a lo que hacen y hacerlo bien, pero esto es poco ambicioso”, asegura.
Los pasos para innovar
Una visión incluyente sobre el tema a nivel global se puede visualizar y pensar en la industria. Para Franc “todo el mundo puede innovar y las naciones tienen potencial para hacerlo, pero es importante que haya una conjunción de intereses políticos, empresariales, que tenga buenas condiciones, que haya mucha difusión del tema para que empiece realmente a consolidarse”.
El gurú especifica que para fortalecerse en esta materia, las empresas deben contar con siete estrategias. La primera es el rumbo, que observa hacia dónde debe dirigirse la innovación, cuál es su arquitectura en la organización e incluye una mirada del modelo de negocio.
En segundo lugar está el equipo, donde entran a escena quiénes manejan la innovación. El tercer paso es el cambio que hace referencia a lo que lo que debe renovarse con éxito. Luego aparece la lectura de las tendencias que se producen alrededor del negocio como el diseño o la tecnología vistas como herramientas para competir. El quinto paso es la creatividad y es allí donde se toman los elementos encontrados para sacarle el mayor provecho en beneficio de la compañía.
La sexta estrategia consiste en la planificación, en la programación o la estructuración de un proyecto y por último se encuentra el resultado como la meta para que las empresas alcancen el punto máximo en innovación.
Con esto lo que busca Pontí es dejar claro que la innovación ya no es una simple posibilidad para las industrias, al contrario, es la constante para estar despiertos en un mundo globalizado donde el talento y las ideas hacen que siempre se esté al frente de un proceso que no se detiene.