
El director general adjunto de Comercio de la Comisión Europea, Joao Aguiar-Machado, afirmó que existe un temor desbordado en el renglón lácteo colombiano del Tratado de Libre Comercio (TLC), negociado recientemente con la Unión Europea (UE). Para el funcionario, estos recelos son exagerados, ya que existe el compromiso de revisarlo si llegara a tener un impacto negativo muy grande entre los productores locales.
"El compromiso político es que si hay un impacto negativo muy fuerte, nos vamos a sentar con Colombia, a ver lo que pasa y acordar la respuestas más adecuadas que puedan ser de mayor ayuda, mayor plazo, no necesariamente una revisión de la negociación del sector lácteo", señaló Aguiar-Machado. El apoyo son 30 millones de euros durante los próximos cinco años para la modernización del sector, su renovación tecnológica, el mejoramiento de su capacidad sanitaria, el aumento de la competitividad y hasta microcréditos.
El acuerdo contempla que el arancel de 98% a las importaciones de leche, será desmontado gradualmente en un período de 15 años y habrá una salvaguardia que operará durante 17 años. Ese apoyo financiero y esos plazos son los que eventualmente se incrementarían, de acuerdo con lo dicho por el funcionario europeo.
Así mismo, Aguiar-Machado dijo que en la Europa Comunitaria también hubo temores por algunos aspectos del TLC. Cuando se le ofreció a Colombia un cupo para el azúcar, industriales del sector fueron varias veces al organismo en Bruselas, asegurando que se generaría desempleo. También hubo inquietud por las concesiones en banano y otros productos tropicales que, advertían los críticos, iban a tener efectos nefastos en la competitividad de los países ACP (antiguas colonias europeas en África, Caribe y Pacífico) en el mercado europeo. "Al final llegamos a un balance", porque el acuerdo con Colombia es importante, sentenció.