Las bandejas como empaque para alimentos frescos y recién cortados vienen tomando fuerza en el mercado, porque garantizan una conservación del producto por más tiempo e incluso resultan más seguros que los comprados a granel. Sobre todo cuando se trata de carnes o verduras que no son sometidos a ningún proceso adicional para evitar su descomposición.
Una de las ventajas que ofrece este tipo de empaquetado es que se controla el aire que está en contacto con el alimento para mejorar las condiciones de conservación del producto. Por lo que, productos como la carne, pueden ser aptos para el consumo hasta cuatro días más de lo habitual.
De hecho, con sistemas de empaquetado al vacío, donde se extrae todo el aire del envase, el producto puede durar mucho más tiempo. Este tipo de envasado hermético también evita que los alimentos pierdan líquidos y por ende sus propiedades organolépticas.
Otra de las ventajas es que al empacar los productos frescos y recién cortados en bandejas se garantiza la manutención del alimento en condiciones higiénicas. Al estar empacados se evita que éste desprenda o absorba olores de otros alimentos; elimina manipulaciones previas a su uso y se evita el contacto con otro tipo de alimentos que también son refrigerados.
Es muy importante que las bandejas estén elaboradas con materiales inertes para evitar que sus componentes migren hacia el alimento, y puedan ocasionar daños en la salud del consumidor o alteraciones en las características organolépticas del producto.
Redacción: Área Web revista Ialimentos
Fuentes: www.consumer.es
Foto: www.agromeat.com