Niños: lo que deben consumir



¿Qué deben consumir los niños y como puede ayudar la industria a crear hábitos saludables?

n el capítulo de la infancia resulta vital tener claro qué es lo que deben consumir los niños para evitar enfermedades y retardos en el crecimiento, pero aún conociéndolo, conseguir que se lo coman no siempre resulta fácil para los progenitores, que a veces deben enfrentarse a un niño que no quiere comer, sea porque no le gusta lo que ve en el plato o porque no tiene apetito. Por otra parte están los niños obesos, quienes por malos hábitos de alimentación, empiezan a tener problemas de sobrepeso desde la temprana edad.

¿Cómo es una dieta saludable para un niño? La nutricionista Alicia Cleves Huergo, Directora del Centro Integral de Nutrición y Medicina CINUMED, explica que los alimentos se dividen en macronutrientes (proteínas, grasas y carbohidratos) y micronutrientes (vitaminas y minerales). “Estos dos tipos de nutrientes junto con el agua, que es vital en el proceso metabólico de los alimentos, son necesarios en el proceso de crecimiento y desarrollo de un niño”, indica.

El problema radica en que no se suministran las cantidades adecuadas que garanticen el aporte necesario de proteínas, calcio, hierro y fibra. “Estos nutrientes se encuentran en los lácteos y sus derivados, carnes y leguminosas, mientras la fibra está en las frutas y verduras”, explica. Precisamente, esta especialista aclara que es en los primeros seis años de vida donde se establecen las bases del desarrollo cognitivo, y emocional, las cuales requieren de una adecuada alimentación para lograr un buen desempeño.

“Durante la etapa de rápido crecimiento en los primeros años de vida y en ciertas situaciones fisiológicas, el consumo de micronutrientes se debe aumentar, o de lo contrario se pueden ver retardos en crecimiento y enfermedades carenciales”, asegura Cleves, y añade que los micronutrientes de mayor demanda en esta etapa de la vida son el calcio, el zinc, el hierro y la vitamina A, que son precisamente los que aparecen con mayor frecuencia como deficientes en las dietas de muchos niños.


Balanceando el menú

Una alimentación equilibrada incluye lácteos, proteínas (carnes, legumbres, huevos), carbohidratos, frutas y verduras, cuidando que el aporte en calorías sea el adecuado para evitar la malnutrición y al mismo tiempo no ser causa de obesidad. Los lácteos, que aportan el calcio y las vitaminas A y D, incluyen leche, quesos en todas sus variedades, bebidas lácteas y yogurt. Por otro lado, las carnes de pollo, pescado y vaca, al igual que los huevos, aportan hierro animal, que puede ser metabolizado de forma más eficiente que el hierro vegetal, incluido en las legumbres (granos), si bien éstas tienen otra serie de nutrientes clave para el crecimiento.Las frutas y verduras, sean frescas o envasadas, realizan un gran aporte de fibra, vitaminas y minerales, sobre todo si están frescas. Mientras la primera ayuda a regular la función intestinal y a prevenir enfermedades, las segundas son indispensables para el metabolismo de las células y el crecimiento del organismo de los niños.

Los cereales incluyen los granos como el arroz, el trigo, la avena, la sémola, los cereales y los productos que se fabrican con ellas, como el pan, las pastas y las galletas, y este grupo es una fuente importante de hidratos de carbono, que son los que aportan energía para garantizar el crecimiento y la actividad física. Finalmente, las grasas y azúcares aportan fundamentalmente energía, vitamina E (los aceites) y colesterol. Se recomienda siempre preferir las grasas de origen vegetal y los azúcares muy poco refinados, para evitar problemas cardiovasculares y la diabetes.


Como puede ayudar la industria

.La industria de alimentos tiene un papel protagónico en la labor de ayudar a los padres en la correcta alimentación y nutrición de sus hijos, pues muchos niños acompañan a sus padres a hacer mercado y que les guste el producto en cuestión tiene mucha influencia en que sus padres lo compren o no.Para Cleves, la industria de alimentos en sus áreas de creación de nuevos productos para niños, “debe promover la fortificación de alimentos y suplementación con sales de hierro y con calcio”, teniendo en cuenta las grandes deficiencias de estos minerales que presentan los niños. Otra recomendación es que siempre se cuide el aporte calórico de los productos, procurando que éstos no tengan una densidad calórica alta, así como que el aporte de azúcares sea bajo y las pocas grasas que contengan sean poli insaturadas.

Algunos niños presentan alergias al gluten o intolerancia a la lactosa, por lo cual es clave desarrollar productos con las características que estos infantes necesitan, asegurando que no van a verse expuestos a problemas digestivos. Para facilitar el tránsito intestinal, los lácteos pueden incluir probióticos y los productos de pastelería, harinas integrales. La industria tiene un rol primordial en ayudar a los padres a construir hábitos alimenticios equilibrados, por lo cual, entre más opciones innovadoras se creen con comidas saludables, se fomentará que el paladar de los niños se eduque para probar todo tipo de sabores, incluidos los que tradicionalmente no se usan en los productos alimenticios industrializados.

Para ayudar a las madres ocupadas en el alistamiento de una lonchera nutritiva y balanceada, la industria puede continuar desarrollando nuevos empaques o porciones en tamaños pequeños, tales como mini sánduches o ponquecitos, cubitos de jamón, salchichas pequeñas, quesitos fáciles de destapar, jugos 100% naturales o yogurts, avenas y leches enriquecidas con vitaminas y minerales en empaques seguros, galletas sin azúcar con alto contenido de fibra en paquetes individuales, postrecitos ligeros y bajos en azúcar y paquetes de maní, nueces y almendras para picar.



 
Agregar Comentario

Agregar Comentario

Visual Captcha
Code in the picture:
Tu nombre(*):
Email:
Comentario(*):
 

Edicion No. 25

Suscripción boletín electrónico

Nombre Completo*
e-mail*
Ciudad*