Los programas desarrollados para seguridad y calidad de los alimentos usan diferentes tipos de herramientas. El análisis microbiológico es la base que ayuda a crear, soportar y validar esos programas. Estos análisis son utilizados para asegurar la calidad e inocuidad desde la granja hasta la entrega de los productos al consumidor. De aquí la importancia de mantener la precisión y evidencia rigurosa sobre los resultados microbiológicos y de esta forma cubrir las exigencias y análisis de riesgos a través de esta cadena.
Los avances en tecnología involucran también el laboratorio de control de calidad. Su actualización debe responder a la misma velocidad y así coincidir sinérgicamente para ir en línea con las estrategias de la compañía. En promedio, los análisis microbiológicos desarrollados en un laboratorio de control de calidad son 18% para análisis de patógenos y 82% para indicadores de calidad. Estos resultados sumados a los procesos e índices de gestión sirven al departamento de calidad y al de producción, quienes toman decisiones preventivas o correctivas en función de cumplir con la operación de la compañía.
Los métodos más usados para análisis de materias primas, producto en proceso y liberación de producto terminado son los métodos tradicionales de referencia internacionalmente recomendados por la IDF, ISO o BAM. Éstos tienen buen desempeño pero demoran más tiempo, frenando la productividad del laboratorio y por ende algunas veces retrasando las decisiones en otras áreas de la compañía. Con el fin de ahorrar tiempo y trabajo, se han diseñado nuevos métodos para el análisis de alimentos tanto para las pruebas de patógenos, como para los indicadores de calidad que brindan información relacionada con la calidad del producto como la higiene, producción y la calidad comercial.
Información en tiempo real
Los análisis microbiológicos son una herramienta importante dentro del complejo programa de calidad que llevan a cabo las empresas, que, sí está sostenida bajo el poder de la tecnología, de antemano sabemos que los beneficios que recibe la empresa se traducen en competitividad, sostenibilidad en el largo plazo y excelente imagen de marca. Sin embargo, los análisis microbiológicos son parte de una información inicial a lo largo de la cadena, donde el personal de laboratorio es responsable de la validez de los resultados, pero también lo es el resto de la compañía. Es aquí donde se evidencia un gran abismo de productividad que ha venido cubriéndose con una fuerte demanda en el uso de sistemas de información para la industria de alimentos en los últimos años, con el fin de manejar información en tiempo real y lograr eficacia y ganancias en la productividad de las labores de las diferentes áreas.
Un equipo automatizado en el laboratorio puede llegar a darle muchas herramientas para la toma de decisiones, liberación de tiempo y productividad en general. Pero si este mismo equipo es capaz de conectarse a su sistema de información para brindarle en tiempo real información fidedigna, entonces estamos hablando de que su compañía hace parte del grupo de industrias que piensa que la ciencia, la tecnología y la innovación se convierten en una estrategia de imagen, competitividad y sostenibilidad que diferencia lo que usted le ofrece al consumidor.
Por Diana Carolina
Sánchez - Microbiologa
Directora de Mercadeo y ventas bioMérieux
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