Colombia se actualiza en seguridad alimentaria

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Aunque el país cuenta con una importante tradición en sanidad e inocuidad, enfrenta dificultades para cumplir con los estándares sanitarios internacionales y la aplicación de las medidas sanitarias y fitosanitarias, lo que afecta su competitividad en el mercado local y en otros países.

En agosto pasado el presidente de la Federación Colombiana de GanaderosFedegán, José Felix Lafourie, se quejaba de que en la mayoría de los mataderos de Colombia no se estaba cumpliendo con las normas sanitarias, en especial con los sistemas de frío, y aseguraba que la carne necesita ser sometida a 48 horas de frío, para que se eliminen todas las toxinas y pueda ser consumida sin riesgo para la salud humana.

La queja del representante gremial –por ilustrar sólo un caso bien puede interpretarse como un indicador de que el país no le da suficiente importancia a la calidad de los alimentos que los colombianos consumen. Lo cierto es que los temas de la inocuidad y la seguridad alimentaria son materias en las que Colombia apenas empieza a tomar las medidas necesarias para ponerse a la par con los estándares internacionales. La Organización Mundial de la Salud, OMS, en la “Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud”, que aprobó en el 2004, establece pautas sobre las políticas alimentarias y agrícolas, las políticas fiscales y de reglamentación, los sistemas de vigilancia, y las estrategias de comunicación y educación que deben seguir los países para garantizar un adecuado desarrollo de los ciudadanos.

Los propósitos de la estrategia de la OMS están encaminados a promover conciencia y conocimiento “general acerca de la influencia del régimen alimentario y de la actividad física en la salud”. Y en lo que respecta a seguridad alimentaria, se busca fomentar y fortalecer los planes orientados a mejorar las dietas y las políticas sanitarias que regulan la calidad de los alimentos.

Tres años después, el gobierno colombiano en cabeza del Ministerio de la Protección Social, ha incluido las recomendaciones de la OMS en su Plan Nacional de Salud Pública PNSP (20072010), en el que la seguridad alimentaria y nutricional, ha quedado definida como una prioridad (ver recuadro). Aunque para la vigilancia y el control de alimentos el país ya contaba con una normatividad decretada a finales de los noventa Decreto 3075 de 1997 que se articula con los objetivos de este plan nacional de salud y con la estrategia de la OMS.



Aspectos a mejorar

Esas normas definen que productos como carne, leche y pescado y sus derivados, lo mismo que los derivados del huevo, así como los alimentos de baja acidez empacados en envases sellados o bien las comidas preparadas de origen animal, y las aguas embotelladas, se consideran alimentos de mayor riesgo en salud pública.

También se definen aspectos como las condiciones básicas de higiene que requiere la fabricación de alimentos, los controles de calidad, los planes de saneamiento que se deben seguir, el expendio, la distribución y comercialización de los alimentos. La normatividad contempla las condiciones generales de los restaurantes y establecimientos de alimentos. Sin duda, uno de los aspectos vitales de la seguridad alimentaria es el control y vigilancia de las autoridades.




Las metas y estrategias contempladas en el Plan Nacional de Salud Pública están enfocadas en aspectos como planes territoriales de seguridad alimentaria y nutricional, inspección, vigilancia y control, sistemas de garantía de la calidad para los alimentos fortificados, servicios de salud apropiados, sostenibles y asequibles, y derechos del consumidor. Parte del diagnóstico del plan permite establecer que si bien Colombia cuenta con una importante tradición en el campo de la sanidad e inocuidad de los alimentos, la incidencia de enfermedades transmitidas por alimentos es creciente, por agentes etiológicos microbiológicos y contaminantes químicos, para los cuales no se dispone de la capacidad de laboratorio y las herramientas estandarizadas para la vigilancia y control de riesgos. Además se enfrentan dificultades para cumplir los estándares sanitarios internacionales y la aplicación de las medidas sanitarias y fitosanitarias, con menoscabo en la participación competitiva en los mercados nacionales e internacionales.



Dificultades en vigilancia sanitarias

En ese punto, cobra protagonismo el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, INVIMA, como órgano que expide el registro sanitario, tanto de los alimentos que se producen dentro del país como de los que se importan, los cuales necesitan cumplir ciertos requisitos. Ángela Acosta, asesora técnica del INVIMA, indica que el estatus sanitario ha sido fortalecido a partir de los últimos Conpes expedidos por el gobierno en el último año.

Ambas directrices hacen énfasis en el tratamiento a productos cárnicos y a los lácteos y sus derivados. A pesar del fortalecimiento al control y la vigilancia, que arguye Acosta, distintas organizaciones y gremios consideran que si entrara hoy en vigencia un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el país enfrentaría graves dificultades en su sistema de vigilancia y no estaría listo para exportar productos como la carne.

Se estima que, por ejemplo, una vez Estados Unidos acepte recibir carne proveniente de la zona norte de Colombia, por ser libre de aftosa, al día siguiente el país no va a iniciar las exportaciones, porque tiene que seguir un proceso de certificación sanitaria y de inocuidad de alimentos que puede durar entre dos y cuatro años.

Situación similar enfrentan algunos productos agrícolas en lo que respecta al control de plagas: falta vigilancia y monitoreo. Un estudio de la Organización Mundial del Comercio, OMC, citado por la Federación Nacional de Avicultores (FENAVI), determinó que Colombia presenta debilidades en la regulación, tecnología y en soporte institucional.

En el informe se argumenta que las autoridades sanitarias y los productores se han preocupado más por la sanidad vegetal, y no se le ha dado la importancia debida a las normas que ayuden a establecer qué alimentos hacen daño y cuáles no. El estudio indica que si bien hay personal técnico capacitado, existen dificultades en la ejecución de la vigilancia sanitaria y en otros procedimientos como la prevención y el diagnóstico de enfermedades exóticas y las cuarentenas. Además, se cuestiona la falta de un sistema nacional de control y vigilancia que abarque las exportaciones, importaciones y la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmitidas por alimentos.



Unificación de criterios

Consciente de esa problemática, el INVIMA abrió en agosto de este año 22 puntos de atención articulados en ocho regiones del país. Con este paso, la institución pretende unificar criterios de vigilancia y control en las regiones de Barranquilla, Montería, Bucaramanga, Bogotá, Neiva, Medellín, Cali y Villavicencio. En esos nuevos centros, se abarcaron 14 puertos fronterizos del país, entre ellos Cúcuta, Ipiales, Arauca, Cartagena y Buenaventura.

El informe de la OMC apunta que en aspectos claves como la inocuidad de alimentos, la capacidad de diagnóstico del país se encuentra reducida al laboratorio de referencia del INVIMA y otros 23 distribuidos en el país. Plantea que el primero no dispone de una planta física apropiada, ni de recursos y personal capacitado suficiente. Sobre este señalamiento, Angela Acosta, dice que la planilla de recursos humanos del INVIMA se ha incrementado en el último año.

Por su parte, el ICA, cuenta con profesionales capacitados, pero éstos carecen de reemplazos una vez que se pensionan o se van a trabajar al sector privado. En cuanto a los centros de diagnóstico, la mayoría presenta deficiencias en los equipos y carecen de planes de modernización. A pesar de las dificultades y del atraso, Acosta reconoce que hay un progreso significativo por mejorar los sistemas de vigilancia que garanticen la seguridad alimentaria de los colombianos y que parte de la tarea del Estado y de todos los grupos de interés, es impulsar una Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional que propicie concertación intersectorial y trabajo articulado, que permitan la planeación, seguimiento y evaluación de las acciones que se desarrollen en el marco del Plan Nacional de Salud Pública y de los planes territoriales de Seguridad Alimentaria y Nutricional.



 
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  • October 20, 2012, 2:11 am - buifnt

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  • January 29, 2009, 5:30 pm - Maria Luisa Torres

    Yo vivo en USA pero soy Colombiana y estoy intersada en saber si ustedes aplican el sistema HACCP, que significa en ingles "Hazard analysis critical control point"; traducido al espanol sinifica: Analisis del punto critico de riesgo o contaminacion?

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