LA CONFITERÍA DEL NUEVO MILENIO



LA CONFITERÍA DEL NUEVO MILENIO

Cada vez más las industrias de confitería del país buscan diferenciarse. Mayores y mejores ofertas, así como nuevas ideas en cada categoría, están a la orden del día.

La industria confitera en Colombia se ha caracterizado siempre por su fuerte dinamismo y su constante renovación, lo cual le ha valido un importante reconocimiento mundial por su sorprendente oferta de productos y su excelente calidad. Sin embargo, en los últimos años hemos asistido a una verdadera revolución en la oferta de las industrias colombianas. Esta revolución ha estado impulsada por un afán de diferenciarse así como acceder a mercados más exclusivos y con una mayor capacidad de compra. La innovación ha tocado todas las categorías, caramelos duros, caramelos blandos, chicles, entre otros, y ha permitido incluso la introducción de nuevas líneas de confitería.

Caramelos duros

Colombia ha sido un fuerte productor de caramelos duros, en bananas y bombones. Los dos principales fabricantes, Comestibles Aldor y Colombina, han hecho prueba de ingenio con un gran número de lanzamientos que abarca la introducción de nuevos procesos, formas y formulaciones.

Una de las primeras novedades fue la introducción de caramelos duros depositados por Colombina con la marca Delight. En Colombia la forma más usada en caramelos duros es el troquelado ya que tolera una mayor proporción de sacarosa, por lo que la fórmula resulta más económica en países productores de azúcar. Otra razón de esto es que hasta hace poco la fabricación de caramelos depositados era muy artesanal. Sin embargo, con la aparición de nuevas máquinas que permiten una producción en serie, se abrió la puerta de esta línea de productos de una textura y sabor más suaves que pueden dirigirse a un público adulto y más refinado.

En los últimos años han surgido interesantes variaciones en formas y tamaños especialmente en los bombones. Colombina ha trabajado fuertemente en su marca Bon Bon Bum con el manejo de nuevas texturas y colores cambiantes. Aldor por su parte ha presentado novedades en formas con su Producto Pin Pop 3D, en forma de brocha y KBZoon, un bombón de 26 g, más grande que los tradicionales.

La formulación también se ha trabajado, especialmente en los rellenos. Recientemente se ven productos rellenos de bicarbonato, sal o leche en polvo. Vale la pena mencionar también la inclusión de pulpa de fruta en algunos productos.

Caramelos blandos:

Los caramelos blandos o masticables han mostrado un menor dinamismo que los caramelos duros. La innovación se ha centrado más en la introducción de nuevos sabores y la publicidad. Hay que resaltar sin embargo la menta Chao, de Super de Alimentos, de excelente aceptación entre los clientes. Este es un lanzamiento importante pues introduce los caramelos blandos grajeados (recubiertos por azúcar o endulzantes artificiales) en el mercado adulto. El campo de las mentas ofrece una perspectiva de cuánto ha cambiado la confitería en los últimos años. En los ochentas la oferta se centraba en los caramelos duros, los famosos “arranca muelas”; en los noventas se fue evolucionando hacia una oferta de mentas en caramelos blandos, más agradables de consumir; el blando grajeado ofrece una crocancia adicional pero conservando la suavidad característica de los caramelos blandos.

Chicles

La categoría de chicles o goma de mascar se divide claramente en el segmento de niños y adolescentes y el segmento adulto. En el primero de estos, Aldor ha renovado la categoría con su presentación de Bumba Metro, un chicle bomba bastante largo que no se había visto hasta el momento.

En la categoría adulta, la innovación ha estado de la mano de los productos sin azúcar. Aquí se han visto productos que blanquean los dientes o chicles grageados rellenos como el Trident Splash de Adams.

Caramelos líquidos

Esta es una nueva categoría que se abrió el año pasado con el lanzamiento de Aterralenguas, de Confitecol. El producto es un jarabe líquido bastante ácido que se presenta en un envase en rollon.

Ante la aparición de productos tan variados, cabe hacerse la pregunta de si todo esto va a perdurar. A nuestro juicio, la clientela de hoy es mucho más exigente que la de hace diez, veinte o treinta años. Por esto, se puede esperar que el ritmo de nuevos lanzamientos en confitería no disminuya, sino que al contrario se acelere. Algunos productos parecen hechos para quedarse, las mentas blandas parecen haber reemplazado a las duras en la preferencia del público. Otros responden más a la necesidad del consumidor de estar siempre frente a algo novedoso; seguramente las formas y texturas de los bombones seguirán cambiando, para lograr captar la atención de los niños y adolescentes y motivar la compra.

Otras mejoras que deberían perdurar son las relacionadas con la salud. En el mercado de chicles para adultos, los productos sin azúcar han desplazado a los tradicionales y sobre esto no hay marcha atrás. Así mismo, se puede esperar ver cada vez más productos funcionales, con adición de vitaminas o extractos naturales.

Es imposible hoy en día hablar de un “dulce del futuro”. La diversidad de consumidores, y la diversidad de experiencias que busca cada uno de ellos nos lleva a pensar más bien en una gama de productos variada, que sepa atender efectivamente las necesidades de cada nicho y de cada situación. Sin embargo esto implica mayores inversiones por parte de los fabricantes. El secreto está en saber manejar el correcto balance entre ventas y rentabilidad.

Por: Eric Cuenca
Director de Mercadeo y Ventas de La Tour S.A.
ecuenca@la-tour.com



string(69) "Smarty error: unable to read resource: "globalcontent:IA_comentarios""
Agregar Comentario

Agregar Comentario

Visual Captcha
Code in the picture:
Tu nombre(*):
Email:
Comentario(*):
 

Última Edición