
La ministra de Medio Ambiente Ida Auken, indicó en una rueda de prensa que uno de sus principales objetivos será plantear a los veintisiete países de la Unión Europea la posibilidad de que cada uno conserve su autonomía al prohibir el uso de transgénicos.
Para hacer un recuento, el año pasado la CE propuso cambiar las políticas de los transgénicos respaldados por el Parlamento Europeo sin embargo, la iniciativa fracasó por las fuertes divisiones de los países miembros.
En este momento siete países, entre los que se encuentran Francia, Grecia, Alemania, Luxemburgo, Austria y Hungría, aplican medidas restrictivas con respecto al cultivo transgénico que han sido elogiadas por organizaciones ecologistas y amigas de la agricultura y la alimentación responsable como Green Peace y Amigos de la Tierra.
Mientras al otro lado, países como Japón, Canadá, Sudáfrica y Argentina, lideran los cultivos de maíz transgénico de la variedad MON 810, prohibido en la EU, a excepción de España, en concreto este es el país que tiene la mayor extensión de cultivos de este tipo y posee un 80 % del maíz transgénico que se produce en toda la Unión Europea.