El bajo perfil

Colácteos es una empresa que no le preocupa la competencia, le interesa hacer las cosas bien, entregar productos de calidad pese a las dificultades que enfrenta y las que cree que afectarán en un futuro su actividad.
La Cooperativa de Productos Lácteos de Nariño Ltda., Colácteos, es la que agrupa a los pequeños ganaderos de este departamento para que comercialicen su leche en condiciones adecuadas. Desde hace algunos años con el auspicio del gobierno de Holanda formó una industria de transformación con tecnología para la fabricación de quesos de mayor durabilidad en cuanto a fechas de vencimiento como lo son los quesos madurados holandeses y con el establecimiento de una factoría en Guachucal.
Colácteos es el nombre comercial, que desde hace 35 años surgió por la necesidad de darle una respuesta al ganadero en precio, debido a las dificultades de la comercialización de la leche por la falta de pasterización y los inconvenientes que esto representaba para el departamento. Iván Caviedes, Gerente General de Colácteos, describe la empresa como un éxito, convencido de que no hay necesidad de buscar la competencia con los demás, sino ser competitivos para darle bienestar a sus afiliados bajo unos principios éticos que hoy hacen de esta empresa uno de los modelos de asociatividad más representativos del sur del país.
“Estamos prácticamente en todo el territorio nacional haciendo la maquila a la mayoría de los almacenes de cadena en Colombia , en este momento tenemos una planta en Cali, contamos con subregionales en Pereira, Bogotá, Popayán y distribuciones en Medellín y la Costa Atlántica, al resto del país llegamos a través de los almacenes de cadena”, asegura Caviedes. Colácteos cuenta con 350 asociados todo de Nariño, tiene 600 empleados en nómina.
En 2009 vendió alrededor de $38.000 millones y en el 2010 espera mantenerse en el mismo renglón de ventas si no hay una apertura en las exportaciones. Sus afiliados cuentan con un seguro para enfermedad grave hasta de $ 10 millones por persona, les colabora en la búsqueda de empleo y cuenta con 5 almacenes agropecuarios para ayudar a bajar los costos de los insumos que requieren.Los productos de esta empresa se caracterizan por su calidad, debido a que son elaborados sin químicos ni uno de los modelos de asociatividad más representativos del sur del país.
“Estamos prácticamente en todo el territorio nacional haciendo la maquila a la mayoría de los almacenes de cadena en Colombia , en este momento tenemos una planta en Cali, contamos con subregionales en Pereira, Bogotá, Popayán y distribuciones en Medellín y la Costa Atlántica, al resto del país llegamos a través de los almacenes de cadena”, asegura Caviedes.
Colácteos cuenta con 350 asociados todo de Nariño, tiene 600 empleados en nómina. En 2009 vendió alrededor de $38.000 millones y en el 2010 espera mantenerse en el mismo renglón de ventas si no hay una apertura en las exportaciones. Sus afiliados cuentan con un seguro para enfermedad grave hasta de $ 10 millones por persona, les colabora en la búsqueda de empleo y cuenta con 5 almacenes agropecuarios para ayudar a bajar los costos de los insumos que requieren.
Los productos de esta empresa se caracterizan por su calidad, debido a que son elaborados sin químicos ni aditamentos en su manufactura, porque para la Cooperativa la respuesta que tenía que ofrecerse era con la materia prima producida en Nariño. “Trabajamos hoy una de las mejores materias primas que se puede conseguir en el país”, enfatiza orgulloso Caviedes y acaba de hacer una inversión de $ 9.000 millones en una planta moderna en Guachucal, que se suma a las tres plantas que tiene en Nariño.
La Cooperativa tiene 66 productos de portafolio como leche pasterizada, leche UHT, quesos frescos, quesos madurados, derivados y fermentados, bebidas lácteas, agua y jugos como cirtrus punch y de pulpa natural. La empresa se ha trasado como meta crecer, manejando un bajo perfil para evitar la competitividad desleal, trabajando con dos marcas, Colácteos y Tapioka y hacer las maquilas a la mayor cantidad de proveedores como los almacenes de cadena.La experiencia exportadora para la Cooperativa nariñense no es muy alentadora, aunque entre 2005 y 2006 vender a Venezuela le dejó ganancias suficientes para construir dos plantas en el departamento.
Para Iván Caviedes es claro que su único destino fuera de Colombia ya desapareció de sus opciones al afirmar que “exportamos a Venezuela hasta que el gobierno de ese país nos dejó una deuda que asciende a los $1.250 millones, porque dejó de pagar las últimas importaciones que hizo”.
Una mirada al TLC
La empresa está buscando las posibilidades de exportar pero una de las dificultades es el costo del producto colombiano en relación al mercado internacional. “Yo no entiendo cómo se pactó el TLC con Europa a sabiendas que tenemos apenas abastecido el mercado nacional y teniendo un precio-costo, promedio alto en comparación con otras naciones del continente como Argentina o Uruguay”, afirma Iván Caviedes.Para este líder de los productores nariñenses su gremio se siente perjudicado, “ porque las afectadas no van a ser las industrias, sino el productor porque no se ha entendido que este es un país de países y no es un país homogéneo, porque no es lo mismo un productor de Nariño que uno de la sabana Cundiboyacense siendo el mismo trópico alto, nosotros tenemos condiciones ecológicas y ambientales totalmente diferentes que hacen distinta la producción aún cuando nos encontramos a la misma altura”.Según sus afirmaciones el 89% de productores de leche en Nariño produce menos de 100 litros y se benefician 39.000 familias.
Caviedes asegura que en unos estudios realizados el porcentaje que representan las importaciones con el TLC europeo en un año es del 17,2% de la producción nacional, lo que califica como “muy significativo porque la producción total del país son alrededor de 6 millones 500 mil litros, y el total de las importaciones sería de 1 millón 119 mil litros”.Pese a su ubicación, el concentrarse en el sur del país no ha sido garantía para vender al vecino más cercano: Ecuador. “Esta es una frontera romántica y geográfica y no comercial, porque aún cuando tenemos una planta a 7 kilómetros del límite nunca hemos podido pasar un queso, en cambio a 2.500 kilómetros aproximadamente que nos queda Caracas mandábamos de 50 toneladas de nuestro productos”.
Mientras el panorama cambia, la empresa, manteniendo un bajo perfil espera que el comercio se mejore, le de las garantías suficientes para poder competir en un futuro en países como México o Perú en donde tiene la certeza que sus productos son apetecidos.
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