ACEITES, GRASAS Y MARGARINAS SALUDABLES, UNA RESPUESTA A LAS NECESIDADES DEL MERCADO


Los consumidores se inclinan cada vez por una dieta más sana. De ahí que los aceites y margarinas deban eliminar las grasas trans, minimizar el riesgo cardiovascular e incluir ingredientes para fortificación.




 

Los aceites, grasas y margarinas son ingredientes de gran utilidad en la preparación de una inmensa variedad de platos, principalmente porque son aditivos que aportan sabores y hacen más apetecibles las comidas.

En años anteriores, los principales atributos de un alimento para un consumidor corriente (sin conocimientos especiales en alimentos y nutrición) eran su apariencia y sabor, poco se pensaba en los beneficios que éste ofrecía para la salud.

 

Pero actualmente los consumidores son más conscientes de su alimentación: evalúan con más detalle la composición nutricional e ingredientes de un producto y se inclinan por opciones naturales y más saludables.

Nos encontramos en un momento de cambio de tendencias, hábitos de consumo, de desarrollo de nuevas tecnologías de proceso y conservación de alimentos, de una mayor segmentación del mercado y de lanzamientos de nuevos productos para alcanzar nuevos consumidores.

 

El incremento de enfermedades causadas por malos hábitos de alimentación, el ideal de conservar una figura armoniosa y la búsqueda continua de preservar un bienestar físico, mental y emocional son las principales razones por las cuales los consumidores, a nivel mundial, han optado por una alimentación más sana, basada en productos naturales que aporten beneficios para su salud y bienestar.

 

Las principales tendencias en la categoría de aceites, grasas y margarinas se fundamentan en ofrecer salud y bienestar a los consumidores, disminuyendo los efectos nocivos por los que tradicionalmente han sido conocidas las grasas. Entre estas tendencias podemos encontrar las siguientes:

 

•  Las declaraciones de salud en las etiquetas (health claims) especialmente las asociadas con la salud cardiovascular.

•  Productos que estimulan el consumo de ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) omega-3 y omega-6, los cuales son esenciales, debido a que el organismo los necesita para su desarrollo y no los puede producir. Sólo a través de la ingesta de ellos se satisfacen estas necesidades. Además, está demostrado que un consumo adecuado de omega-3 mejora la función inmunológica, disminuye la agregación de las plaquetas, la respuesta inflamatoria y el riesgo de ateroesclerosis, mejoran la dilatación de las arterias, el nivel de los triglicéridos en la sangre y la prevención de infartos.

•  El combate frontal contra las grasas trans y el colesterol, una tarea en la que industria y la medicina se han concentrado, a la vez que se ha demostrado que muchas enfermedades coronarias están directamente relacionadas con dichos ácidos grasos, ya que se comportan de forma similar a la grasa saturada.

•  La fortificación adicional con otros ingredientes como vitaminas y minerales, tales como el hierro (esencial en la alimentación femenina y de los niños), magnesio (para la flexibilidad de los huesos), zinc (para la salud del sistema inmune) y las vitaminas B6 y B12 que ayudan a mantener saludable el corazón y sistema circulatorio, se han incluido como ingredientes de los productos de la categoría para dirigirlos al cuidado de la salud.

•  Aceites, grasas y margarinas más naturales (con antioxidantes naturales) continúan en crecimiento, principalmente porque los consumidores están prefiriendo opciones más saludables y amigables con el medio ambiente. Los antioxidantes naturales más utilizados en esta categoría son los extractos de té verde y romero, los cuales permiten tener etiquetas más limpias para los productos.

 

Según información de Mintel Global New Products Database (GNPD), aunque los aceites vegetales tradicionales, como la canola y la soya dominan la categoría, otros tipos de nueces y semillas son la base de algunos aceites. Semillas de linaza y mostaza, entre otras, se encuentran entre los ingredientes naturales que dan nutrición a aceites de cocina y a menudo incluyen una cantidad considerablemente mayor de AGPI tipo omega-3 que los aceites tradicionales.

 

Los aceites, grasas y margarinas para determinados alimentos, cocinas y ocasiones comienzan a ser un valioso punto de diferenciación para los fabricantes, teniendo en cuenta que algunos grupos sociales han encontrado en el “arte de cocinar” una actividad inspiradora, relajante y especial para compartir momentos agradables con personas cercanas. Los clubes de cocinas, los platos gourmet y la apertura de restaurantes especializados en gastronomía internacional evidencian esta nueva tendencia.

 

Algunos productos dirigidos a estos segmentos del mercado, buscan suplir las necesidades de consumidores que requieren de productos especiales para su alimentación. Tal es el caso de los aceites dirigidos a mujeres, con hierro (fortificación), té verde (antioxidante para efecto antiedad) y luteína (salud visual y de la piel); al igual que aceites específicos para la nutrición y desarrollo de los niños, con omega-3 (DHA, EPA).

 

El dinamismo del mercado y los cambios en los hábitos de consumo están impulsando un desarrollo de nuevos productos y tendencias, tal evolución va dirigida por una conciencia más amplia sobre la asociación entre alimentación y salud. Definitivamente hoy día cobra más vigencia aquella expresión de Hipócrates: “Deja que tu alimentación sea tu medicina y tu medicina tu alimentación”  


 
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Edicion No. 26

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