Mercadeo responsable
Cuando la publicidad de los alimentos atrae la atención de los niños, influye en sus hábitos alimenticios y los impulsa a pedir a sus padres la compra de determinados productos; pero los niños son particularmente vulnerables a la promoción de alimentos poco nutritivos puesto que, como es lógico, carecen del criterio y de la madurez para comprender la complejidad de una buena nutrición o de apreciar la consecuencias a largo plazo de sus acciones.
Las técnicas de publicidad de la industria alimenticia son en parte responsables por el deterioro de la salud infantil, evidenciados en realidades como el aumento de la población mundial de niños mal nutridos, con obesidad o con sobrepeso; con algunas excepciones, el segmento infantil se ha considerado solamente un mercado muy lucrativo y pareciera que su importancia no ha trascendido a un nivel adecuado de ética y sostenibilidad. Debe haber un esfuerzo de carácter multisectorial, que involucre actores públicos y privados, y se enfoque en la implementación de iniciativas que protejan y formen a los consumidores infantiles.
La responsabilidad de la industria de alimentos con respecto a la nutrición no debe limitarse al desarrollo de alimentos funcionales, sino que también debe apoyar a los padres en los esfuerzos para fomentar costumbres y estilos de vida saludables en los niños; puesto que esta labor educadora evidentemente sería mucho más fácil para los padres si no tuviesen que lidiar diariamente con la publicidad de los alimentos de baja nutrición, en la cual se invierten miles de millones de pesos.
Incluso, en ausencia de disposiciones legislativas o requisitos reglamentarios, se hace absolutamente necesario que productores y comercializadores de alimentos actúen de manera responsable y no insten a los niños a consumir alimentos que podrían perjudicar su salud.
Nutrición y diversión
Entendiendo las necesidades de los niños para un correcto desarrollo físico y mental, podemos encontrar ejemplos de productos para niños que combinan nutrición y diversión.
» Chocolate: Varios estudios recientes han encontrado que el chocolate es alto en antioxidantes, como flavonoides y polifenoles, que contribuyen positivamente a mejorar la salud cardiovascular. Es importante tener en cuenta el tamaño de las porciones y controlarlo, puesto que no es buena idea el exceso debido a su alto contenido de grasa y azúcar. Algunos productos que contienen chocolate adicionan ácidos grasos omega 3, o cereales integrales con el objetivo de potenciar su efecto funcional.
» Sin caries: Actualmente sólo hay dos azúcares considerados no cariogénicos, o que reducen el riesgo de contraer caries: se trata de la isomaltulosa y la tagatosa. Estos disacáridos son particularmente adecuados para la producción de chocolate y caramelos que cuidan los dientes.
» Huesos fuertes: La incidencia de fracturas ha aumentado en un 33% en los niños y 50% de las niñas en comparación con la generación anterior. Esto puede atribuirse al gran aumento de la obesidad infantil, la sustitución de la leche con otras bebidas como refrescos y jugos y a la disminución en la actividad física. El consumo de calcio ha demostrado ser un factor determinante en la salud de los huesos; mientras mayor es la ingesta de calcio, menor es el riesgo de fracturas. De otra parte, la vitamina D ayuda en la absorción de calcio promoviendo la mineralización ósea.
» Más hierro menos anemia: La función principal de hierro se relaciona con la capacidad de los glóbulos rojos para transportar oxígeno adecuadamente. El hierro es esencial durante los primeros ocho meses para el crecimiento del cerebro, prevenir la anemia, y el retraso en el desarrollo tanto de las habilidades motoras como cognitivas.
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