También es un hecho que los padres de hoy son más receptivos a las preferencias de los niños y les permiten influir ampliamente en muchas decisiones de compra, incluidas las de alimentos: ¿Qué buscan los niños en esta categoría? ¿Qué productos prefieren y cuándo pueden comprarlos?
Los estudios
Metis Strategic Research, compañía de investigación de mercados, ha venido realizando investigaciones en profundidad desde 2003 sobre la relación de los niños con el consumo en Latinoamérica, y el resultado se revela en las conclusiones de KIDDO´S, Latinamerican Kids Study.
En Colombia, el estudio señaló que en 2008 el 57% de los niños recibía “mesada” semanal para sus gastos, mientras el 25% recibía dinero con alguna frecuencia no periódica y el 9% sólo consumía lo que le compraban los adultos. Otro hallazgo notable es que a partir de los 8 años la mayoría de los padres piensa que sus hijos están en capacidad de administrar un monto fijo periódico.
La cantidad de dinero que reciben los niños varía según el nivel socioeconómico, pues el estrato alto presenta mayor manejo de mesada (70%), frente a los estratos medio, medio bajo y bajo (59%, 55% y 52%) respectivamente, donde hay más uso de la entrega de dinero sin mesada.
Para tener en cuenta, los niños colombianos reciben en promedio US$2,9 semanales, excluyendo los regalos o el dinero que puedan recibir de otros familiares diferentes a sus padres. A medida que aumenta la edad, también se incrementa el monto de dinero confiado a los niños, pues en Colombia un pequeño entre 6 y 7 años maneja US$1,9, mientras uno de 8 a 9 recibe US$2,7 y un preadolescente de 10 a 11 años maneja US$4,1 semanales.
Estas diferencias también varían cuando se observan los resultados bajo el lente del estrato, pues mientras en promedio los niños de estrato bajo manejan US$1,9 semanales, los de alto reciben US$4,9.
Lo más relevante para el sector de alimentos, es que la investigación encontró que los pequeños gastan ese dinero en golosinas, snacks salados y bebidas, mayoritariamente. Entre estos se encuentran los caramelos, chicles, helados y otros dulces, seguidos de snacks, sandwiches, hot dogs, hamburguesas y gaseosa.
Según Jenny Nissim, Gerente de Mercadeo de Dulces Elite, los niños tienen una gran tendencia a los alimentos y bebidas dulces. “Su sabor preferido es la fresa. Les gustan los colores vivos, y prefieren los productos que ofrecen algún juguete o un valor agregado como por ejemplo, que pinte los labios. También les llama mucho la atención que traiga el personaje de moda en el empaque”, asegura.
Este aspecto ha sido ampliamente aprovechado por la cadena de restaurantes Mac Donald´s, donde las conocidas Cajitas Felices cuentan con colecciones de personajes de películas, muñecos animados o personajes “históricos” como el Chavo, Star Wars o la última película de Disney. “Los personajes se renuevan cada mes, y la posibilidad que le da a los niños de llevarse el juguete a la casa, permite que tengan un pedazo de la experiencia McDonald's en otros lugares”, afirman voceros de la entidad.
En adición a esto, los expertos de Metis Strategic Research afirman que la influencia de los niños no se reduce a las cantidades que ellos dispongan para gastar, pues sus opiniones tienen gran relevancia en la compra de los víveres y mercado, así como sobre objetos que son para ellos y los que se adquieren para el hogar.
En el punto de venta
Según el mismo estudio, en Colombia el 84% de los niños acompaña a los padres a hacer las compras de mercado. De ese porcentaje, el 28% lo hace siempre y el 52% a veces, si bien las niñas y los hijos más pequeños tienden a ir más. Por supuesto, la influencia del niño o presión que ejerce en el momento de la compra es más fuerte sobre los productos que están pensados para su disfrute, como golosinas, helados y refrescos, pero también lo es en otros productos para el hogar, pues las madres además de alimentarlos bien y con comidas que se preparen fácilmente, quieren contar con la aceptación de las preparaciones por parte de los pequeños.
Sobre una medición realizada con 25 productos consumidos en el hogar, se encontró que los niños eligen o presionan la elección de 11 de ellos en Colombia, haciendo referencia específica a la marca. Estos productos incluyen los snacks salados, el yogur, los jugos envasados y las leches saborizadas.
Un capítulo del mismo estudio les preguntó a los niños de la región Latinoamericana cuáles eran los productos más comprados en casa. Ellos mencionaron en su orden: los refrescos y gaseosas, las galletas dulces, el yogurt, las salchichas, las galletas saladas, el chocolate en polvo, las papas fritas y otros snacks salados, los caramelos, las gelatinas y las hamburguesas. Cuando se les preguntó cuáles habían consumido la última semana, la distribución fue muy similar, pero aparecieron más importantes los chicles, las chupetas y los chocolates.
Si bien al preguntarles por la cantidad consumida aparecen las diferencias esperadas por estrato socioeconómico, se puede destacar que mientras en los estratos bajos se consumen más chupetas, chicle, leche con chocolate y gaseosas o refrescos, en el estrato medio se prefieren el yogurt, la leche saborizada y los caramelos, mientras en los estratos altos se inclinan por los postrecitos de leche, los chocolates, el cereal para desayuno y los jugos listos para tomar.
En cuanto al género, vale la pena resaltar que las niñas afirman haber consumido en mayor medida la última semana caramelos y yogurt, mientras que los más pequeños aseguran haber comido más leches saborizadas, chupetas y gelatinas. Los preadolescentes por su parte, informan haber comido más salchichas, pizza y bebidas energizantes.
Las preferencias
Como ya se ha mencionado, los padres de familia tienen el poder adquisitivo, pero la decisión de compra está altamente influenciada por los niños. “Es decir, los niños demandan y los padres dan la palabra final. Por otra parte los clientes institucionales, como los colegios, tienen preferencias similares, pero ellos deciden la compra”, indica Nissim.
Según esta directiva, los niños generalmente mantienen sus preferencias organolépticas en los alimentos, pero tienen una fuerte tendencia a probar cosas nuevas y son consumidores muy exigentes. El estudio de Metis Research muestra que los niños están muy cerca de las marcas y de casi la totalidad de productos que afirman haber consumido tienen una marca preferida o que recuerdan (89-98% de los casos).
El estudio mostró también que con frecuencia, la decisión de compra puede estar basada en la experiencia del niño con el producto, esto es, que aun cuando él no escoja la marca, difícilmente la madre o padre comprarán un producto que el pequeño no coma bien.
Otro tema importante es que un porcentaje cada vez más alto de niños (8%) está consumiendo productos de bajas calorías, mostrando también que el consumo de este tipo de referencias aumenta a medida que los niños crecen y escala según el estrato socioeconómico. Esto puede correlacionarse con la aparición de problemas de sobrepeso y obesidad, que en Colombia arrojó cifras de incidencia del 21% y 13% respectivamente.
Es importante señalar que, si bien los problemas de sobrepeso no se presentan con mayor frecuencia en las niñas, sí son ellas las más preocupadas, aunque esta preocupación aumenta en general a medida que los niños crecen. Y es que este tema a todas luces se convertirá en parte importante del día a día de los niños, teniendo en cuenta que desde 2004, los pequeños que tienen problemas de sobrepeso han aumentado en un 25%.
Agregar Comentario